Antecedentes

En el caso concreto del Departamento de Ingeniería Agroindustrial (DIA), instancia cuya fundación se remonta a 1924, su currículum ha sido revisado en varias ocasiones en concordancia con fases históricas definidas:

a) Etapa de inicio. 
La especialidad de Industrias Agrícolas surge en 1924 como una orientación de la carrera de Ingeniero Agrónomo. En esta etapa dominaba la enseñanza empírica sobre la científica y el currículum se hallaba disperso en un tronco común generalista, en donde predominaban las asignaturas agronómicas, y existían escasas materias relacionadas con la especialidad; los contenidos eran eminentemente empíricos. Ese estado curricular correspondía a un escaso desarrollo agroindustrial en el país.

En esta etapa de inicio se puede observar la necesidad de incluir cursos relacionados con la transformación de productos agropecuarios dentro de las fincas puesto que la agroindustria, como unidad productiva independiente, era aún incipiente. En este período la especialidad mostraba altibajos para su pleno establecimiento.

b) Etapa de consolidación o desarrollo. 
A partir de 1957 se dio un cambio radical de la carrera en el contexto del Plan Chapingo. Se creó la Unidad o Departamento de Enseñanza, Investigación y Servicio en Industrias Agrícolas y se llevó a cabo una revisión exhaustiva del plan de estudios, que incidió en el fortalecimiento de las materias químico-biológicas, en la introducción de las ingenierías y los cursos de proyectos, así como reforzar lo relativo a las tecnologías, las cuales adquirieron un enfoque más científico técnico en sus fundamentos.

Bajo este plan de estudios se entendía por Industrias Agrícolas a "las actividades efectuadas por las empresas rurales, formadas por los productores agrícolas que se dedican a conservar, beneficiar o transformar los productos del campo para proteger y aumentar sus ingresos" (Estructura Académica del DIA, 1980). Tal concepción refleja una clara orientación de la carrera hacia el apoyo técnico de las agroindustrias de productores así como la noción del agrónomo como profesionista de Estado.

En este período (1960/78), el país se encontraba en una etapa de altas tasas de crecimiento económico y, de bonanza agrícola, lo cual favoreció, dentro 'del marco del modelo de sustitución de importaciones, el fomento a la industrialización y a la agro industria.

En este contexto, a partir de 1967 se inició un fortalecimiento en la estructura académico administrativa de la Unidad o Departamento con el surgimiento de las secciones (plantas piloto, laboratorios y planeación) y la creación de la Comisión Académica del DIA (ACADIA). Así, en 1970 ya se contaba con 6 secciones (Plantas Piloto, Laboratorios, Proyectos, Ingeniería, Control de Calidad y Agronomía), las cuales se transformarían en áreas en 1980 (Agronómica, Tecnológica, Químico-Biológica, Económica, Ingenierías y Control de Calidad).

A este fortalecimiento académico-administrativo se sumaron, a partir de 1973, medidas que incidieron más en las estructuras de gobierno y administrativas que en lo académico. Así, en 1973 se conforma el Departamento de Industrias Agrícolas y adquiere autonomía. Se crea la Asamblea Departamental y el Consejo Departamental, como máximos órganos de gobierno.

A partir de 1981 se vuelve más compleja la estructura académico-administrativa y las subjefaturas adquieren importancia en el control de las áreas, dándose cierta independencia entre las áreas y el Jefe del Departamento, pasando éste a realizar actividades más de coordinación, representación y gestión.

Realmente, en lo académico, después del cambio radical del plan de estudios en 1957, sólo se operaron cambios a diversas materias y áreas, principalmente las ingenierías y tecnologías.

En 1988 se adquiere una nueva concepción de la carrera sobre la base del esclarecimiento del concepto de agro industria, entendiéndose ésta como: "El proceso social que acondiciona, conserva y/o transforma materias primas cuyo origen es la producción agropecuaria y forestal". así como de los ámbitos de acción profesional del egresado y de su perfil Se reestructura el plan de estudios adoptando como unidad básica de coordinación entre materias a las líneas curriculares, concibiéndose éstas como los tópicos o grandes rubros de formación que sirven como columna vertebral para aglutinar diversas materias. En términos generales, se impulsa el desarrollo de las áreas de Ingeniería, Administración y de Tecnologías específicas; asimismo, los viajes de estudio adquirieron un carácter curricular al considerarlos cursos con fase de campo, 'aunque las asignaturas agronómicas disminuyeron en número.

Las modificaciones curriculares de 1988 tomaron en cuenta los cambios generados en el entorno a partir de la implantación del nuevo modelo económico que se introdujo a partir de la crisis económica de la deuda de 1982. De este modo, se estimuló un perfil de egresado con mayor orientación hacia el sector productivo, no sólo el estatal.

Actualmente, tras más de una década de la última revisión, el actual currículum requiere una nueva actualización, puesto que ya que no corresponde a las necesidades de la agroindustria en las postrimerías del siglo.

Por ello, concebimos en el DIA la necesidad de un currículum que dé un salto cualitativo hacia un programa maduro, es decir, que esté vinculado orgánicamente con el sector productivo; que cuente con al menos un programa de postgrado; y que produzca diversos resultados de su actividad: en la investigación, en la generación y transferencia de tecnología (prototipos y paquetes tecnológicos) y en la difusión de la cultura

En síntesis, durante 75 años de la carrera de Ingeniería Agroindustrial (1924 a 1998) han egresado 62 generaciones, lo cual muestra los altibajos iniciales de la misma, principalmente en los años 40, asimismo se formaron más de 1200 graduados, que han contribuido en su tiempo al desarrollo de la agroindustria nacional.

Este recuento muestra la consolidación de la carrera con un objeto de estudio bien definido, la agroindustria, y con una esfera de actuación predominante: la planeación, promoción y desarrollo agroindustrial, anteriormente fomentados por instancias gubernamentales y actualmente por la iniciativa del sector productivo.

Ciertamente, una fortaleza del Departamento de Ingeniería Agroindustrial radica en su larga tradición, su carácter pionero y en el liderazgo que conserva en el ámbito de la educación agroindustrial; empero, para seguir conservando dicha fortaleza requiere operar cambios importantes para responder a las nuevas exigencias sociales, acordes con los desafíos de la educación superior.